Aunque muy raramente, puede ser posible conseguir una reducción cerrada en algún paciente con una fractura C3.2. Tales pacientes suelen no ser candidatos idóneos para una reparación quirúrgica. En estos casos, el tratamiento conservador de las fracturas del cuello anatómico es apropiado aceptando los riesgos de reluxación, no consolidación y necrosis avascular. Otra alternativa, en los pacientes de edad avanzada muy frágiles, podría ser incluso aceptar la luxación sin ni siquiera intentar la reducción cerrada. Si el paciente puede ser intervenido, la imposibilidad de conseguir la reducción cerrada, debe seguirse de una temprana reducción abierta y fijación de la fractura.

Indicaciones recomendadas

  • Se ha conseguido la reducción glenohumeral cerrada
  • El paciente no es un buen candidato para la intervención quirúrgica

Ventajas

  • No existen riesgos operatorios
  • No tiene riesgos anestésicos

Desventajas

  • Riesgo de reluxación
  • Riesgo de no consolidación
  • Riesgo de necrosis avascular