Punto de entrada del clavo enlarge

Correcto punto de entrada del clavo

Es esencial un correcto y preciso punto de entrada del clavo humeral. Un punto de entrada incorrecto puede provocar una reducción defectuosa de la fractura metafisaria.


Reducción previa enlarge

La reducción previa de la fractura ayuda a la identificación del correcto punto de entrada. Agujas K utilizadas como “joysticks” (como se ve en la figura) o suturas en la inserción del manguito de los rotadores facilitan la reducción.


Reducción del componente metafisario de la fractura enlarge

Reducción del componente metafisario de la fractura

Si se ha elegido correctamente el punto de entrada, la inserción del clavo ayuda a reducir la fractura.


Protección del nervio axilar enlarge

Protección del nervio axilar

La colocación de los pernos de bloqueo distales de algunos clavos humerales, puede poner en peligro al nervio axilar. El trayecto del perno hasta el hueso debe labrarse por disección roma y, si es necesario, comprobarse palpando con el dedo.


Zona de peligro (nervio axilar) enlarge

Tenga presente la zona de peligro para la colocación de los pernos, entre 5 y 7 mm distalmente al borde lateral del acromion.


Acceso anterolateral al húmero proximal enlarge

Acceso

Para el enclavado de las fracturas del húmero proximal se recomienda una incisión anterolateral. La necesidad de un acceso adicional depende del tipo de fractura. Pequeñas incisiones separadas, realizadas a punta de bisturí, pueden utilizarse en las fracturas tipo A2 y una ampliación de la incisión antero lateral (hasta 6 cm) puede ser necesaria en las fracturas tipo B y C.