Para reducir el riesgo de rigidez, se debe interrumpir la inmovilización lo más pronto posible, lo que puede hacerse progresivamente, comenzando con la eliminación de la banda (el vendaje circunferencial) durante el día y animando a realizar ejercicios pendulares.

Si se puede, el cabestrillo puede utilizarse a ratos durante el día.

Si no se ha proscrito una fisioterapia formal, debería considerarse para cualquier paciente cuya movilidad no mejore lo esperado.