Intente reducir las fracturas A3.3 y A3.3 con tracción del brazo. enlarge

Reducción

Intente reducir las fracturas A3.3 y A3.3 con tracción del brazo. En las fracturas transversales A3.2, la correcta colocación de la diáfisis contra el fragmento proximal puede ser estable. Una fractura oblicua o conminuta (A3.3) es habitualmente inestable.
Si existe una conminución medial, se debe prestar especial atención a prevenir el desplazamiento en varo.


En las fracturas A3.2 y A3.3, la fractura se reduce preferiblemente con la ayuda de la placa. enlarge

Utilice la placa como ayuda para la reducción
En las fracturas A3.2 y A3.3, la fractura se reduce preferiblemente con la ayuda de la placa, lo que es más efectivo cuando la diáfisis se encuentra desplazada medialmente o desalineada en valgo. Como se muestra en la figura, la placa se coloca en la parte lateral de la diáfisis humeral. Un tornillo no bloqueado se inserta perpendicularmente en la diáfisis.

Apretando este tornillo, la diáfisis humeral es traccionada hacia la placa. Esta maniobra “afina” la reducción.


Confirmación de la correcta alineación rotacional. enlarge

Confirmación de la correcta alineación rotacional
Debe confirmarse la correcta alineación rotacional, lo que puede hacerse comprobando la congruencia de los fragmentos en ambos lados de la fractura.  Este procedimiento puede ser útil en las fracturas más transversales como se muestra en la figura.

Mejora: compruebe la retroversión
La corredera bicipital puede ser un buen indicador de la correcta rotación. Si la rotación es correcta no será visible hendidura ni angulación alguna a nivel de la fractura.

Recuerde que la cabeza humeral está normalmente en retroversión, aproximadamente de unos 25º (media: 18º a 30º) en relación con el eje bicondíleo del húmero distal. Este eje es perpendicular al antebrazo con el codo flexionado 90º.

Confirmación de la reducción global
Con el amplificador de imágenes, se debe confirmar la correcta reducción, en las proyecciones AP y lateral.