Fije la placa a la diáfisis humeral con un tornillo bicortical de pequeños fragmentos de 3.5 mm insertado a través del agujero a enlarge

Fijación de la placa a la diáfisis humeral

Fije la placa a la diáfisis humeral con un tornillo bicortical de pequeños fragmentos de 3.5 mm insertado a través del agujero alargado.

Mejora 1: ajuste fino de la posición de la placa.
Si el primer tornillo se inserta sin apretarlo en el centro del agujero alargado, es todavía  posible el ajuste fino de la posición de la placa. Con la placa en la posición correcta, apriete el tornillo a fondo.


Fijación preliminar de la placa con agujas K. enlarge

Mejora 2: fijación preliminar de la placa con agujas K
Para la confirmación radiográfica de la posición de la placa, se puede fijar la placa previamente al hueso con varias agujas K de 1.4 mm insertadas a través de los pequeños agujeros de la placa, antes de colocar ningún tornillo.


Fijación provisional alternativa de la placa: agujas K insertadas a través de sus apropiadas vainas guía. enlarge

Mejora 3: inserte agujas K a través de sus apropiadas vainas guía.


Utilice la vaina protectora apropiada para perforar los agujeros para los tornillos de la cabeza humeral. enlarge

Fijación de la placa a la cabeza humeral

Perforación de agujeros
Utilice la vaina protectora apropiada para perforar los agujeros para los tornillos de la cabeza humeral. No perfore el hueso subcondral y no penetre en la articulación del hombro.


Técnica del “pájaro carpintero” enlarge

Evitar la penetración intrarticular de los tornillos
Los tornillos que penetran en la articulación pueden producir daños importantes al cartílago de la glenoides. La penetración primaria se produce en la colocación inicial de los tornillos. La penetración secundaria es consecuencia del subsiguiente colapso de la fractura. El perforar entrando en la articulación aumenta el riesgo de que los tornillos penetren en la articulación.

Dos técnicas de perforación ayudan a evitar perforar hasta dentro de la articulación.

Mejora 1: Técnica del “pájaro carpintero” (como se muestra en la figura).
En la técnica de perforación del “pájaro carpintero” avance la punta de la broca una distancia corta, volviendo hacia atrás antes de avanzar de nuevo. Repita esta maniobra hasta que pueda notarse el contacto con el hueso subcondral. Tenga gran cuidado en evitar la penetración en la articulación.

Mejora 2: Perforar sólo la cortical próxima.
Especialmente en hueso osteoporótico, se puede sólo perforar la cortical próxima. Introduzca el medidor de profundidad a través del hueso restante hasta notar la resistencia del hueso subcondral.


Determinación de la longitud de los tornillos enlarge

Determinación de la longitud de los tornillos
Por el agujero perforado debe introducirse un medidor de profundidad o una aguja roma para palpar el hueso subcondral intacto, y así estar seguros de que el tornillo permanecerá dentro de la cabeza humeral. La integridad del hueso subcondral puede confirmarse por palpación o por el sonido del instrumento al golpear contra el mismo. Habitualmente, elija un tornillo ligeramente más corto que la longitud medida.


Inserte un tornillo con cabeza de bloqueo a través de la vaina para tornillos en la cabeza humeral. enlarge

Inserción tornillo
Inserte un tornillo con cabeza de bloqueo a través de del casquillo para tornillos en la cabeza humeral. El casquillo dirige el tornillo en la dirección correcta. Especialmente en hueso osteoporótico, el tornillo puede no seguir el agujero perforado previamente.


Coloque el suficiente número de tornillos (a menudo 5) en la cabeza humeral. enlarge

Número y situación de los tornillos
Coloque el suficiente número de tornillos (a menudo 5) en la cabeza humeral. No se conoce todavía el número óptimo de tornillos ni su mejor posición. Se debe tener en cuenta la calidad del hueso y la morfología de la fractura. En hueso osteoporótico puede requerirse un mayor número de tornillos.


Inserte uno o dos tornillos adicionales bicorticales en la diáfisis humeral. enlarge

Inserción de tornillos adicionales en la diáfisis humeral

Inserte uno o dos tornillos adicionales bicorticales en la diáfisis humeral.

Después debe retirarse cualquier aguja K colocada durante la intervención.