Indicaciones

Las fracturas del húmero proximal impactadas y mínimamente desplazadas, aunque afecten al cuello anatómico, tienen un relativamente buen pronóstico. Debido a que el periostio permanece intacto, a menudo son estables. A veces, puede obtenerse una mejor alineación de los fragmentos y estabilizarlas con una mínima fijación (por ej. sólo tornillos). La reducción con desimpactación puede producir una inestabilidad de la fractura. Algunas de estas fracturas pueden tener una estabilidad dudosa antes de su reducción por lo que para mejorar su estabilidad, podría considerarse realizar una osteosíntesis.
Las fracturas impactadas en valgo de 3 y 4 fragmentos (C1.1) y las conminutas ligeramente desplazadas en varo (C1.2) son particularmente adecuadas para su reducción y fijación mínimamente invasivas. Es el procedimiento más adecuado para pacientes con buena calidad ósea.


Riesgo de necrosis avascular

Aun las fracturas mínimamente desplazadas del cuello anatómico (tipo C) tienen un riesgo significativo de necrosis avascular (NAV) de la cabeza humeral. Este riesgo se aumenta si se realiza una amplia exposición quirúrgica para una reducción abierta y fijación con placa.
Con una vascularización ya en peligro es, por lo tanto, aconsejable una reducción cerrada y una fijación interna mínima a través de un acceso muy limitado.